EN MEMORIA DE HUMBERTO VINUEZA
1942-2017
POEMAS TOMADOS DE SU ANTOLOGÍA
UNA OBRA CIERTA
DE LA FASCINACIÓN por el espacio sin tiempo
de la estrella del hallazgo
en los jardines de flores reales o ilusorias
de las formas del amor y de la marea de los cuerpos
solo palabras en la memoria van quedando
el movimiento que une el oxígeno de los poetas
con el tacto de las cosas
el vértigo del agua convertido en ritmo
con la suerte de las siembras
como el soplo que el rescoldo aviva van quedando
para que el olvido se acuerde de sí mismo
y verifique la exactitud de su existencia
saboreando el desnudamiento del lenguaje
a la velocidad que acontece cuanto ocurre
en fin sangre iluminada va quedando
y el rumor con colmillos de vampiro.
LA AUSENCIA DE dios
da sentido al amor sin rostro
el amor asigna sentido a la poesía
y su sigilo otorga tentación y promesa
la poesía atribuye sentido a la exactitud de la vida
la vida concede sentido a la muerte simultánea
la muerte quizás confiere sentido a la oscilación
que articula la incontenible ausencia de dios.
NO PERSIGO SALVARME ni redimirme
todavía me asombro bajo el sol de los realismos
ante la doble luna de quien salva su prestigio de un incendio
el regocijo en medio del tormento de fundar un hacer
un quehacer un temerario crea-saber
el rostro de una musa enamorada bajo el destello de las previsiones
no hubo canto de sirenas
amnesia de los dioses
camuflaje climático
solo el tener lugar un grito sin aire
el jugarme entero por mi esencial desnudamiento
y buscar el dédalo detrás de otro laberinto
el sortilegio contra la agonía
nada es mejor que hablar
sobre lo que se cree es la esencia de uno
así separo la ironía del drama y la entreno en seducir
hasta que el drama se confunda
con el repertorio de las apariencias tejido de voces
todavía me asombro de asombrarme
del tiempo que va y viene en la cáscara del asombro.
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sábado, 29 de abril de 2017
jueves, 16 de febrero de 2017
LOS SERES INVISIBLES Y OTROS IMAGINARIOS
Fotografía de la portada: Ailín Blasco
En esta entrada va el cuento, La guerra imaginaria, que forma parte del libro Los seres invisibles y otros imaginarios. Esta narración está basada en la guerra de los cuatro días, un hecho real que aconteció en Quito en 1931, nuestros padres la recordaban como una de las páginas trágicas de la historia ecuatoriana. El origen de esta matanza fue el desconocimiento del congreso al presidente nombrado en elecciones populares, con el pretexto de que no era ecuatoriano, porque nació en el Perú cuando su padre había sido parte de la representación diplomática del Ecuador en dicho país y estaba legalmente inscrito como ecuatoriano. Pero las ambiciones por el poder pueden manipular las constituciones como les viene en gana, y no dudan en arrastrar a los pueblos a guerras fratricidas.
En esta entrada va el cuento, La guerra imaginaria, que forma parte del libro Los seres invisibles y otros imaginarios. Esta narración está basada en la guerra de los cuatro días, un hecho real que aconteció en Quito en 1931, nuestros padres la recordaban como una de las páginas trágicas de la historia ecuatoriana. El origen de esta matanza fue el desconocimiento del congreso al presidente nombrado en elecciones populares, con el pretexto de que no era ecuatoriano, porque nació en el Perú cuando su padre había sido parte de la representación diplomática del Ecuador en dicho país y estaba legalmente inscrito como ecuatoriano. Pero las ambiciones por el poder pueden manipular las constituciones como les viene en gana, y no dudan en arrastrar a los pueblos a guerras fratricidas.
Las grandes
revoluciones enarbolaron ideales trascendentes: de libertad para independizarse del
colonialismo, de justicia y democracia para luchar contra los sistemas de servidumbre y también para derrocar
dictaduras sangrientas; pero que los poderes gobernantes se manchen de sangre
para defender sus privilegios yendo contra las normas democráticas es nefasto y merece el rechazo universal. Esta
guerra fue una vergüenza histórica para el país y para quienes la provocaron,
recordarla es tomar conciencia para que estos hechos nunca más vuelvan a
repetirse.
LA GUERRA IMAGINARIA
Del libro: Los seres invisibles y otros
imaginarios
El reloj de pared señalaba las cinco de la
tarde, dejé todo, salí presuroso hacia la calle con libro y cuaderno bajo el
brazo; atravesé el pasaje silbando quedamente rumbo al café Royal.
Al llegar había en el salón contados
comensales dispersos en las mesas, elegí una y me senté echando un vistazo
rápido para ubicar al camarero. Se acercó de inmediato un mulato alto, delgado y sonriente; parecía un
personaje sacado de alguno de los cuentos de misterio que me gustaba leer.
Estuve sumergido en la lectura no sé cuánto tiempo, había pasado de la hora en
la que regularmente dejaba el café para retirarme a casa. El hombre había
estado observándome, esperaba seguramente que sacara la cabeza del libro. Al
hacerle señas para que me trajera la cuenta se acercó y le pregunté la hora, me
dijo que cerraban dos horas más tarde y que podía quedarme si quería.
–De improviso le pregunté si le gustaba
su trabajo. Debió haberle extrañado esa pregunta, pero volvió a sonreír en
forma condescendiente.
-La
verdad es que sí, -me contestó
–conozco a mucha gente agradable.
-Le
felicito, algunos no tenemos esa suerte y nos toca llevar una doble vida, soy
aspirante a escritor. Los libros son mi salvación.
Concurrí varias veces hasta que un día con
poca gente, le invité a sentarse a mi mesa y nos pusimos a conversar, de ese
diálogo salió esta curiosa historia que voy a contarles. Tenía al hombre dispuesto a narrarme un
episodio de su vida adherido al pasado de la vieja ciudad.
“Yo
me di de alta, tenía 18 años, esto resultó el sábado en la calle Bolívar, ahí
le volaron la lengua al capitán Balseca, porque todo el comando salió corriendo
y el único que quiso hacerse el macho con la tropa fue Balseca, pero vino un
tiro de algún lado y le entró por la mejilla, volándole la media lengua. Después,
el gobierno le mandó a París para que se la arreglen. Esto sucedió un sábado
más o menos a las 9 de la mañana. Yo era medio curuchupa y madrugaba a Sto.
Domingo, al rosario de la aurora; como era muchacho, no iba por la devoción
sino por las enamoradas. En fin, pasé el
domingo algo triste. ¡Run, run, run! Ya
se oía que la artillería Bolívar estaba invadiendo el Panecillo, y en el
Itchimbía estaban los del batallón Constitución. Yo me encontraba parado en la
esquina de la García
Moreno y Manabí, andaba enojado de la enamorada, ele, con
ganas de llorar. Era lunes, por ahí asomó un compañero mío: Arturito, le digo, “vamós”,
me sentía despechado, vestía un terno azul marino con clavel rojo, sombrero
plomo, zapatos de charol, de chulla; la hora era ya más o menos cuarto para las
once cuando se oyó el avión que entraba; era Renela, el único y primer aviador
que había en ese tiempo, y era el director de la aviación, Cosme Renela. Entonces le digo a mi compañero:”Vamos para la Plaza grande, y él me dice: No, está peligroso. Vamós, le digo,
no seas flojo, ¡Vamos!”
Llegando a la esquina del palacio en la Concepción, empezaron las ametralladoras y las balas,
entonces le cojo de la mano al muchacho y le digo “vamos por acá” y nos metimos
por el Pasaje Royal, entonces salimos a la otra esquina y le digo “Vamos al
Constitución”, que estaba en Sto. Domingo donde era la imprenta. En el Camal
estaba la artillería Calderón, la
Bolívar estaba en el sanatorio y la Sucre en la Montúfar.
Nos cruzamos la Guayaquil mientras
venían las balas; nosotros, ágiles saltábamos como sobre buscapiés, le jalé por
el portal del colegio Los Corazones, ahí nos bajamos y nos encontramos con el
batallón Constitución. El otro me dice, “y para qué me traes aquí”. Yo como
estaba despechado por el enojo con la enamorada quería darme de alta. Pero no
teníamos uniformes y nunca había manejado un fusil, no sabía cómo hacerlo, el
Arturo tampoco. Nos cogen y nos preguntan. “¿Han sido militares, alguna vez?
No, nunca”, contestamos. Entonces dicen: “bueno, cojan estas cajas de cartón”.
Eran las alimentadoras de la ZB,
y nos dieron un capote, nada más.
Y así era como seguimos y seguimos donde iba
este sargento primero, un pequeñito nomás, porque sólo clases pelearon. El batallón Constitución avanzó hasta el
sanatorio, queriendo penetrar a la Bolívar.
El sanatorio, antiguo hospital militar detrás del Mejía.
Tenía un puentecito de tierra para pasar al cuartel. Ahí, un muchacho que era
uno de los buenos futbolistas de ese tiempo, Salas, se había dado de alta, él
fue quien le horquilló al tren, matando al maquinista desde el otro lado del
Panecillo que dominaba la estación del tren. Entonces con el Arturo vamos,
atrás, atrás de la ZB
y llegamos a la Loja
para avanzar, porque el Yaguachi era contrario a los nuestros que estábamos en
defensa de la
Constitución, es decir a favor de Bonifaz. La artillería
Bolívar, el batallón Constitución, la policía y el pueblo, estaban a favor de la Constitución, en
contra de la dictadura. Pero como en nuestro país siempre han existido y
existen las argollas de los políticos, en ese tiempo, en el alto comando estuvo
el Gral. Chiriboga, que era el jefe de zona, y él con los altos jefes se fueron
a Tambillo. En una hacienda habían estado bebe y bebe la champaña, mientras la
gente se mataba, así traicionaron al pueblo.
El congreso había descalificado a Bonifaz
diciendo que era peruano, pero no lo era, porque fue hijo de ecuatorianos e
inscrito en la embajada del Ecuador, nació en Lima pero bajo la bandera y el
escudo del Ecuador, porque el padre fue ministro del Ecuador en Lima.
Cuando ya nos hicieron retroceder por la Loja, el cuarto día se avanzó
con traición, el ejército entró por la cuesta de la
Ronda. Yo me metí en una casa porque era
amigo del dueño, la tropa contraria avanzaba por La Ronda con bayoneta
calada. A la gente pobre que asomaba
le hundían la bayoneta y se oía desde adentro los gritos y ayes de la gente.
Así mataban, como animales. Entonces, como mi amigo Arturo desapareció, me
metieron en una fábrica de muebles; las hermanas de otro amigo que me ayudó
dijeron que estaban buscando a los hombres, así que con una escalera nos
metimos en el tumbado y nos taparon porque sacaban a patadas a los hombres.
Fue una matanza terrible, allí murió
Cristóbal Ojeda Dávila. En toda la esquina de la Merced había una
contaduría, en ese tiempo las
contadurías cogían ropa de prenda; era la contaduría de un señor Vizuete. Esta
casa tenía unas gradas de cemento, de allí había salido Cristóbal Ojeda bien
mamado; levantando un pañuelo bajaba las gradas, allí lo mataron, ese día se
festejaba el día de las Rosas.
Al terminar el relato, que debía estar
intacto en su memoria, porque lo narró con pelos y señales, bajó los ojos y
movió la cabeza, -así nomás fue, -dijo como lamentándose. Me pareció contemplar
un fantasma.
-Usted es un
sobreviviente entonces, -agregué en voz baja- y todo por la enamorada. Y su
amigo Arturo, ¿qué fue de él? -Insistí algo desalentado- No sé, me contestó, no
lo volví a ver desde entonces, pobre, -terminó diciendo-. Y… ¿siente algo de
culpa por él? Inquirí. -Antes sí, a veces tenía pesadillas, pero ya ha pasado
mucho tiempo, -me dijo sonriendo como queriendo terminar el diálogo. Tomé
algunos apuntes y le agradecí por la historia que acababa de contarme.
Aturdido
todavía, me coloqué el sombrero y salí de allí a caminar un buen rato por la
plaza.
. . . . . . . . .
martes, 31 de enero de 2017
ELECCIONES????
TRAS BAMBALINAS
El show
eleccionario en los diferentes países va siendo cada vez menos creíble por el
pueblo más pensante.
La gente que se deja llevar por inercia o por comodidad, especialmente si el sufragio es obligatorio, vota por el que le parece que brilla más sin que
haya un análisis consciente de todos los personajes que participan en las elecciones,
y como es cada vez más evidente, son los populismos los que más brillan con
luces artificiales: bailes, cantos destemplados y más oropeles costosos con
dineros a veces de dudoso origen En otras palabras, la gente cada vez más aturdida por
la farándula, por el sensacionalismo y los reality shows, apuesta por esos
personajes que los llaman outsiders, porque no se sabe de donde surgieron a la
palestra, y todo por salir de la monotonía de ver las mismas caras de los políticos
de la tele, se lanzan a ciegas sin meditar en las consecuencias de su voto
inconsciente.
Pero
detrás de todo ese carnaval hay proyectos que siguen favoreciendo a los de
siempre, a las élites que dominan esta caricatura de democracia, donde el
dinero, los capitales y la banalidad es lo que cuenta. Los mecanismos de todos
estos gobiernos, si ponemos atención, son los mismos aunque se pongan como
presentación, un cartel que diga que ``el gran cambio ha llegado”.
Por qué persistimos con este tipo de gobiernos que lo que más hacen, una vez que suben al poder, es: oprimir, exprimir y reprimir a los pueblos. Para qué los necesitamos?
Por qué persistimos con este tipo de gobiernos que lo que más hacen, una vez que suben al poder, es: oprimir, exprimir y reprimir a los pueblos. Para qué los necesitamos?
Creo
que en un futuro cercano, los pueblos encontrarán la verdadera democracia
cuando se organicen desde las pequeñas comunidades en forma consciente, dando
la espalda a los ególatras ambiciosos y a los oportunismos, teniendo como metas
la solidaridad, la ética y la creatividad. Es el camino que nos queda a la
humanidad en las actuales circunstancias.
martes, 27 de diciembre de 2016
AÑO 2017
LOS DESEOS DE UN NUEVO AÑO PARA RESOLVER CONFLICTOS Y ALCANZAR UN MUNDO JUSTO, LIBRE DE CONTAMINACIÓN Y EN PAZ, SON NUESTROS Y DE GRAN PARTE DE LA HUMANIDAD PARA EL 2017.
domingo, 9 de octubre de 2016
BIENVENIDA LA PAZ
BIENVENIDA LA PAZ
El
resultado en Colombia sobre la consulta al pueblo para alcanzar la paz tuvo un
revés desconcertante que causó un sentimiento doloroso en la población que votó
por el Sí, y también en el resto de Latinoamérica que creyó en una paz definitiva
como la meta primordial de los colombianos.
Esa fue
la expectativa, creyendo, en principio, que ese paso fundamental era necesario
para eliminar la violencia en esta parte del continente americano.
Es el
momento crucial para que las jóvenes generaciones colombianas empiecen a fijar
en su mente y a tener como ideal la convivencia pacífica tan necesaria en la
construcción de una sociedad. El sentimiento de venganza debe ser extirpado y
la terapia de reinserción un hecho real asumido con responsabilidad y
convicción. Porque no solo son los grupos guerrilleros los implicados sino
también los grupos paramilitares, organizados y financiado para cometer también
crímenes sin nombre. Todos quienes participaron en la guerra que ha manchado de
sangre a Colombia tienen que responsabilizarse por ese medio siglo de matanzas,
incluida la sociedad que se acostumbró a vivir en medio de la desgracia de sus
semejantes y la pasividad de los latinoamericanos cuando un país hermano ha
estado sumido en la violencia y la injusticia.
Pero no
muy lejos de esta contienda, vemos también, cómo la guerra consume al Medio
Oriente, y cómo ésta repercute y se extiende a Europa por el terrorismo junto a la espantosa tragedia de los
refugiados. La avalancha de refugiados en Europa sólo se detendrá, cuando se
haya conseguido la paz en esos territorios envueltos en una guerra confusa
provocada por las élites gobernantes de los países implicados, y por los
intereses tenebrosos que los arrastran al crimen colectivo.
Lejos
de la propaganda demencial que quiere convencer a los seres humanos, que la
guerra, la agresión y el uso de las armas son normales y necesarios, están las
poblaciones conscientes, que abren los
ojos ante el horror de la violencia provocada por intereses oscuros de apropiación
de recursos naturales, para ampliar sus corporaciones y negocios y de este modo
dominar a la población mundial empobrecida. Quienes están en contacto con la tierra,
saben que la naturaleza es pródiga y generosa, no nos vende sus frutos, nos los
regala cuando la sabemos manejar con respeto, sin necesidad de forzarla como se
lo hace en la forma mercantilista que nos rige actualmente. Si tomáramos en cuenta las leyes de la
naturaleza, nadie sufriría hambre y el mundo sería un paraíso real no el
prometido por las religiones.
La
situación calamitosa que refleja el mundo actual nos está diciendo a gritos que
estamos bajo formas de gobierno desequilibradas, incoherentes, con jefes de
estado que como cualquier psicópata o delincuente provocan situaciones de violencia
para lograr objetivos perversos. Tenemos
ante nosotros un gran dilema, o seguimos adormecidos, o despertamos para buscar
nuevas vías para la práctica de una real democracia, no el lugar común y
desgastado que sale de la boca de falsos líderes ególatras que nos quieren imponer
sus ambiciones.
Bienvenida
la paz y la construcción de un mundo diferente.
martes, 26 de abril de 2016
LA RECONSTRUCCIÓN
Después
del terremoto en las dos provincias de la Costa ecuatoriana, con muchas víctimas y
viviendas destruidas, vendrá la etapa de reconstrucción.
Más
allá del dolor por las pérdidas humanas éste se acentúa por las consecuencias
de la catástrofe y surgen de inmediato los padecimientos vitales que sufren los
sobrevivientes de Manabí y Esmeraldas, en especial, por la falta de agua, de comida y de ayuda
médica para los heridos, calamidades que poco a poco son aliviadas, sobre todo, por la
dinámica solidaria de los pueblos y ciudades vecinas y aun distantes del epicentro
del sismo.
La
siguiente etapa comprende la reconstrucción de las ciudades, y con ésta el
análisis de la fragilidad de las edificaciones con la modalidad del bloque de
cemento y varillas de hierro que colapsaron al momento del sismo. Al ver las montañas de escombros de cemento y
hierros retorcidos, nos hacemos muchas preguntas que con seguridad tienen
coherencia para un razonamiento libre de intereses monetarios, y hasta para
aquellos que tienen intereses monetarios, sobre la posibilidad de crear nuevas
empresas de construcción amigables con el ambiente y el negocio turístico, si
lo ven de ese modo.
Es el
momento de buscar la forma de edificar las casas con nuevos materiales propios
del lugar: el bambú o la caña guadúa, el bagazo de caña para fabricar techos,
las hojas de palma, y hasta el mismo barro. Los expertos en construcciones de
ese tipo con dichos materiales me darán
la razón, aunque no sea experta en construcciones, algo he leído sobre el tema.
Las
universidades y la inventiva de los estudiantes de arquitectura e ingeniería,
podrían colaborar en estas nuevas concepciones de la vivienda, en una minga (trabajo colectivo) con
los pobladores del lugar.
Muchas
veces, la mentalidad burocrática de los gobiernos de turno más los afanes
políticos, entorpecen las iniciativas que podrían ser de una inmensa ayuda en
estos casos.
lunes, 18 de abril de 2016
LA SOLIDARIDAD
LA SOLIDARIDAD SINÓNIMO DE SALVACIÓN
La solidaridad es un sentimiento que
despierta en los seres humanos, la necesidad de ayudar a sus semejantes, cuando los
de su especie han sufrido un golpe devastador, una guerra o un desastre
natural.
En el caso de una guerra, ésta enarbola la
muerte en nombre de no sé qué principios absurdos que esconden oscuros
propósitos depredadores. En el segundo caso, se trata de la naturaleza en su
proceso de cambios naturales, pero además, refleja la incoherencia de las sociedades humanas al
agredir el entorno natural, al edificar un mundo insensible y codicioso, basado
en el enriquecimiento a mansalva, en la explotación compulsiva de los recursos
naturales, en la pobreza y sometimiento de la gran mayoría de pobladores del
planeta. Un discurso similar repiten constantemente los políticos, jefes
religiosos y funcionarios de las organizaciones mundiales que deciden el
destino de las sociedades, palabras que se lleva el viento y no calan en la
conciencia ni en la práctica de una organización
social lúcida y justa.
“Están todos locos”, diría un espectador si
fuésemos parte de una película caótica y alienante como las hay tantas. Pero
no, si abrimos bien los ojos, somos
integrantes, protagonistas y coro de un sistema mentiroso y desequilibrado, y
como resultado, el absurdo de las
guerras, la inversión en armas para
destruirnos y el gran negocio para anestesiar a la masa humana.
Nos queda todavía el sentimiento de
solidaridad que tal vez algún día nos salve y nos convierta en seres cuerdos,
capaces de limpiar nuestra visión distorsionada de la vida y del entorno.
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