viernes, 3 de abril de 2020

Pandemia



PANDEMIA

En plena pandemia donde la enfermedad tiene un origen todavía incierto, no sabemos si el virus fue creado o fortalecido en laboratorio, o se presenta como un fenómeno natural. Tal vez nunca lo sabremos, lo que sí podemos asegurar es que está trayendo consecuencias, por una parte, devastadoras en los seres humanos y por otro lado algo que nos muestra la otra cara de la vida y que quizás nos señala la posibilidad de que otro mundo sí es posible.

 El confinamiento de las personas obligadas a guardarse en sus viviendas, diferenciadas por el nivel social y económico en unos casos confortables y amplios espacios con jardines y patios, en otros, estrechos y asfixiantes departamentitos o cuartuchos miserables donde se refugian hacinadas familias enteras. 

La pandemia visibiliza la enfermedad crónica que padece la sociedad humana, no sólo por la miseria y desigualdad económica y social sino por la pobreza espiritual y moral  en convivencia con lo excepcional que la peste despierta en individuos con un alto grado de conciencia y solidaridad, al asumir la responsabilidad de salvar a los enfermos y a los más necesitados.

El sector minoritario que acapara la producción de alimentos y se hace cargo de la economía y de las finanzas se encuentra entre la espada y la pared. Empresarios presionados por la situación y por el incierto futuro, seguramente piensan que deberían aflojar un poco su afán acumulativo, y tratan de colaborar con acciones asistenciales porque se dan cuenta que el virus no ataca solo a los pobres, aunque estos por su situación  están más expuestos, sino que los propietarios de dichas empresas ven con preocupación que pueden quedarse sin la fuerza de trabajo que les ha permitido mantener su alto nivel de poder en las sociedades del presente, pues si la pandemia sigue extendiéndose puede atravesar sus murallas y ser ellos también víctimas de un depredador invisible que no perdona a nadie.

jueves, 13 de febrero de 2020

ENTRE VIRUS Y BACTERIAS



ENTRE VIRUS Y BACTERIAS


Unos cuantos países se preparan para nuevas elecciones de gobernantes, la misma historia de siempre, la misma feria eleccionaria.

A leguas se nota que los gobiernos unipersonales ya no tienen cabida, la gente está harta, y en otros casos ya no les importa quien venga, les da lo mismo cualquiera. Ojalá tuviéramos la posibilidad de que  una mayoría decidiera sobre la necesidad de gobiernos comunitarios con equipos de coordinadores pensantes y honrados; sería una nueva y real alternativa de gobierno porque éste sentiría en carne propia  las necesidades de la gente con carencias no  solo materiales sino espirituales,  hambrientas no solo de comida para la nutrición  sino de conocimientos, tan necesarios como lo anterior para el desarrollo normal de los individuos y de las sociedades. 

Las leyes vigentes y la forma cómo se las rige, ocultan en esos enredijos absurdos  las trampas de un sistema inoperante e injusto desde muchos puntos de vista.  En estos presidencialismos unipersonales, los elegidos, una vez en el poder, se sienten monarcas de un reino a su servicio cuando no al servicio de otros poderes que los manejan como marionetas, y cuando surge el descontento de la gente  que se siente traicionada, imponen sus mandatos, reprimiendo con la fuerza militar que los protege.

Estos gobiernos que se dicen soberanos y democráticos se entregan indignamente a potencias cuyo historial de guerras y masacres dentro y fuera de sus países es demasiado conocido y temido, gobiernos que deberíamos mantenerlos lejos por su voracidad armamentista y por sus permanentes guerras en todos los continentes.  Pero vemos que gobiernos obsecuentes de pequeños países, les abren las puertas y les dan vía libre para que contaminen sus territorios y se sirvan de ellos como bases para sus futuras guerras y para la explotación de sus recursos,  su contacto es nocivo para la convivencia pacífica y el auténtico desarrollo cultural de sociedades como la nuestra, que por lo visto, no han conseguido todavía su independencia y necesitan afirmarse, definir con lucidez su verdadera personalidad cultural.

jueves, 16 de enero de 2020

Feliz 2020




 
Iniciamos este nuevo año con amenazas de guerra, incendios en Australia y no muy buenos augurios.  Estuve mirando unos documentales sobre la segunda guerra: invasiones a los países europeos,  entrada de los libertadores victoriosos,  cantos y llamados al patriotismo, campos de concentración y prisiones indignas de uno y otro bando con miles de seres humanos sometidos a condiciones infrahumanas. Esas son las guerras y los perversos llamados al patriotismo para justificar las matanzas que a fin de cuentas ¿a quiénes favorecen?

Somos un mundo primitivo, ¿cuánto hemos evolucionado desde esas conflagraciones que dejaron millones de muertos entre la juventud. y todas las vidas que cobraron en los infernales bombardeos de ciudades y pueblos? Uno ve los rostros de esos jóvenes que apenas empezaban a vivir llevados como rebaño al matadero. Qué poca capacidad para aprender de todo ese infierno vivido en las guerras. Estamos gobernados y arreados por locos, hombres desequilibrados que manipulan de tal modo a la población para hacerles creer que deben ofrendar sus vidas a nombre de frases vacias, de dirigentes sin alma que tienen sed de sangre y hambre de dinero. Seres codiciosos y narcisistas que deberían ser sometidos a tratamientos psiquiátricos y alejarlos totalmente del poder.

Y como estamos rodeados de ficciones para ver si olvidamos la realidad, a veces esas ficciones son premonitorias y capaces de hacernos reflexionar sobre las sociedades en las que estamos viviendo, y cómo nos están conduciendo a un futuro absurdo.  El título, que viene tan bien a esta película vista hace poco: La Idiocracia, nos está diciendo con su humor negro, a dónde podría derivar el caos en el que vivimos actualmente, cómo podríamos desembocar en un mundo de seres idiotizados, tal vez convertidos en los zombies actualmente tan de moda en esta cultura desastrosa.

Y no digo más, no me queda sino desearles un feliz año 2020.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Y AHORA QUÉ HACEMOS



Y AHORA QUÉ HACEMOS



Los hechos violentos del mes pasado que dejaron secuelas dolorosas de muertos entre los indígenas y centenas de heridos y presos, son heridas abiertas que si los poderes políticos pudieran reflexionar y ahondar en ello, buscarían la forma de pacificar los ánimos en lugar de tomar revancha buscando chivos expiatorios para dizque demostrar quien pisa fuerte,  dispuestos a aplastar con las armas cualquier levantamiento.  Porque las armas la tienen a su disposición el gobierno y los poderes económicos dominantes,  los pueblos se defienden con lo que tienen a mano, la fuerza de las armas la tendrán los poderes de turno pero la verdadera fuerza está en el grito de los pueblos que demandan justicia.

La ceguera de las clases gobernantes que son minoría,  desgastadas y enceguecidas por el poder efímero, no son capaces de actuar con cordura, sacan siempre a relucir una estúpida prepotencia y no piensan sino en imponer castigos en lugar de lograr la reconciliación, un real acercamiento a las carencias y necesidades de los pueblos y particularmente de los pueblos indígenas, históricamente oprimidos, castigados por la pobreza y por el irrespeto a su concepción cultural.

Los medios de comunicación también deberían hacer todo lo posible para calmar los ánimos en lugar de meter leña para que se vuelva a prender el fuego, se escucha a veces expresiones en las que encuentran indignante que un teniente coronel haya sido reprendido por los indígenas, según sus palabras, por haber sido humillado  tocándole en la frente y haberle puesto la insignia de la CONAIE,  pero frente a eso, no hay capacidad para ver que los indígenas han sido arrastrados y asesinados, no solo en esta revuelta sino en siglos de esclavitud.  La mentalidad colonialista se mantiene en  los blanco mestizos del presente. Como decía un amigo haitiano hace mucho tiempo: no es un prejuicio racial el que ustedes padecen, es un complejo racial, que los hace odiar al indio que llevan dentro, y mientras no lo reconozcan y lo acepten como parte de ustedes, seguirán en un permanente conflicto consigo mismos y eso se reflejará en lo social.

Si hacemos memoria, las dictaduras que asolaron América Central y del Sur, fueron parte de una etapa oscura que cobró tantas vidas humanas,  asfixió la esperanza de cambios, la aspiración a transformar el injusto sistema que nos rige hasta hoy,  y que no ha logrado arreglar los grandes problemas de inequidad social sino más bien los ha acentuado y para colmo ha visibilizado la crisis de valores humanos, el desprecio por la vida  tanto de los seres humanos como de la naturaleza maltratada, y el temor es que estén programadas dictaduras fascistas más crueles y sanguinarias. Los poderes mundiales han desarrollado un armamentismo capaz de destruirlo todo, esclavizar a la población mundial para controlarla y de esa manera, salvaguardar sus intereses y proyectos para apropiarse de los recursos naturales del planeta,  mantener los privilegios y el enriquecimiento de sus elites.

La codicia y la vanidad por acceder al poder,  empuja a un pequeño segmento de la población a participar del carnaval electoral.  Utilizan todas las maniobras posibles para encandilar a las multitudes que no han aprendido a reconocer a los farsantes y caen en la estafa de los cantos de sirena, una y otra vez, siguiendo la línea programada por las elites dominantes.   Las rebeliones populares que gravitan sobre las sociedades no sólo en nuestro continente sino en el mundo, están expresando la lucha de los pueblos contra los poderes represivos e injustos, los pueblos se dan cuenta de que están cayendo en un sistema de dominación en el que las libertades se están suprimiendo cada vez más, y las necesidades los convierten en esclavos del trabajo o en tomar la opción destructiva de la delincuencia. Sin embargo, para la gente consciente, que las hay por miles, existen alternativas constructivas para hacer de este mundo un lugar más feliz, teniendo como aliada a la naturaleza cuyo poder supera a todos los otros. No se han dado cuenta???


miércoles, 9 de octubre de 2019

CRISIS SOCIAL Y HUMANITARIA EN EL ECUADOR

Los acontecimientos tumultuosos y graves que acontecen estos días en la sociedad ecuatoriana debido al paquetazo que constituye el aumento en el costo de los combustibles, tiene  sus efectos en la economía y en la reacción de la población pobre del país.
La crisis se acentúa sobre todo, por las condiciones de desocupación, por la pobreza especialmente de las comunidades indígenas, cuya actividad en el campo es fundamental para el mantenimiento de la alimentación de poblaciones urbanas. En todos los gobiernos miopes, la precariedad en la que viven los campesinos ha sido invisibilizada, y esa pobreza ha ido en aumento debido a la apropiación de tierras por el avance del petróleo y la minería, impuesta con más fuerza especialmente en los dos últimos gobiernos.
El gobernante anterior, que se hacía llamar líder de la revolución ciudadana, que de revolución y de socialismo nada tenía porque persiguió a los indígenas, a los sindicatos de obreros, maestros y dejó a la sociedad dividida y con resentimientos hasta en las relaciones familiares, además de saquear los dineros públicos. Ese gobierno del cual también formó parte el actual, fue la antesala de éste, que se instaló en el poder y se sacó la máscara al acentuar la crisis ya anunciada por el otro. Entonces no encontró sino el camino trillado de embarcarse en un nuevo préstamo, esta vez al famoso FMI y como consecuencia a efectuar los ajustes de cinturón a la clase más desposeída del Ecuador. Sacrificio que para la clase media no es tanto, si tiene un trabajo o un pequeño negocio y lo indispensable para subsistir, que está bien, y nada de sacrificio para la clase adinerada y con poder económico que más bien han sido compensados con rebaja de impuestos.
En estas circunstancias, qué le queda  a la población empobrecida sino protestar y pedir la anulación de tales medidas.
La CONAIE (Confederación de nacionalidades indígenas del Ecuador), de larga trayectoria en susn luchas reivindicativas se ha levantado una vez más , esta vez, uniéndose a los gremios de trabajadores y transportistas, pidiendo se deroguen las medidas.
El problema es que en las protestas se infiltraron bandas delincuenciales y fanáticos del gobierno correista que aprovechando la multitudinaria marcha de los indígenas que venían de todo el país, causaron destrozos con una violencia inusitada, situación que distorsionó el sentido de la marcha, provocando una feroz represión por parte de militares y policías al servicio del gobierno. Mujeres y niños que se protegían del "toque de queda" en los pasadizos externos y fríos de la Casa de la Cultura y en las universidades que les dieron alojamiento,  fueron atacados con bombas y garrote en esta infame represión, que ahora se acentúa con el número incierto de muertos y heridos. En consecuencia los ánimos de la protesta se calientan más y la protesta va creciendo. Hablan de un diálogo, a ver si es posible cuando la violencia se sale de control y hay un "toque de queda y estado de excepción", toque de queda que ahora se ha extendido y a pesar de eso la resistencia se generaliza y en la noche se dejan oir en toda la ciudad los cacerolazos de protesta y de rechazo al gobierno..
Estas medidas impuestas como es costumbre por los usureros del FMI, y los grandes poderes económicos, mantienen el desequilibrio económico que seguramente favorece sus negocios y ganancias, asentadas sobre el dolor humano y la injusticia social.
Nunca hay consultas con los pueblos ni un análisis de la situación de pobreza, se imponen siempre desde arriba, generando hambre, caos y esclavitud en el trabajo humano.

viernes, 20 de septiembre de 2019

SOBRE EL ABORTO COMO REALIDAD



 Tema de discusiones airadas sobre la despenalización del aborto en el Ecuador, reavivan una herida dolorosa en las sociedades latinoamericanas.  La hipocresía de muchos no puede esconder la realidad cotidiana de tantas mujeres víctimas de violación y maltrato. Sólo hay que imaginar cuál será el destino de niños que nacen como producto de un acto violento en lugar de lo que debería ser, un acto de amor para traer vida al mundo. Y por otra parte la manera cómo se practica cotidiana y clandestinamente el aborto de un modo infame para las mujeres, muchas de las cuales fallecen por infecciones o desangradas, por no existir las condiciones sanitarias de un hospital o clínica.

La voz y el sentimiento de tantas mujeres latinoamericanas se hace presente en estos momentos para unirse al clamor colectivo de quienes han abierto los ojos ante esta realidad. Lo ideal sería que no hubiese abortos, dice una ciudadana argentina y agrega, "...Yo coincido totalmente con lo que proponen aquí las millones de mujeres que están luchando por la despenalización del aborto. El lema es: "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir".

La ceguera moralista y religiosa impide a muchos ver  que el maltrato cotidiano, la muerte de muchos niños por hambre o debido al daño que sufren por parte de los mismos padres que son incapaces de darles un poco de cariño, trae con el tiempo las consecuencias sociales de tanto individuo resentido que luego se venga de una sociedad que nunca los quiso.  Vivimos en sociedades violentas e injustas, ésa es la realidad; dicen en forma taimada que son pro vida y no se fijan en el terror de las guerras donde mueren tantos niños o en las hambrunas que los asesinan, o en la discapacidad de las sociedades para proteger a esos niños.

El feto en su estado inicial embrionario, es una célula viva como cualquier otra semilla de una planta o de un animal, y también los órganos dentro del organismo son segmentos vivos, pero cuando es necesario se los extirpa para permitir que el paciente conserve su salud. En el caso de un ser vivo, animal o humano en formación incipiente dentro del útero, si viene con mal formaciones aborta naturalmente, o en otros casos sigue el proceso y nace, con suerte si la sociedad se ocupa de las personas discapacitadas, pero si no, qué destino les espera cuando no haya quien los ayude a seguir viviendo. El aborto voluntario y clínico tendría que hacerse hasta los tres meses de embarazo. La vida incipiente dentro de otro organismo no tiene conciencia; humanos y animales tenemos el instinto de conservación en esa etapa pero no tenemos conciencia de lo que somos, ésta se la adquiere en el proceso de desarrollo despues del nacimiento, por eso es tan importante el amor que reciban a partir de su entrada al mundo. 

Sabemos que muchos se rasgan las vestiduras y simplemente siguen, sin reflexionar, consignas religiosas y falsos conceptos,  pero se debería discutir dentro de la misma asamblea llevando gente experta y científica, poniendo ante sus ojos la realidad del mundo en el que vivimos, para el conocimiento de tantos que poco conocen la naturaleza de los seres que somos parte de la dinámica cósmica y universal.

jueves, 12 de septiembre de 2019

MOVILIZARSE POR LA PAZ



MOVILIZARSE POR LA PAZ


Me subí a un bus y observé que la gente no ocupaba el único asiento que estaba vacío,  me apresuré a ocuparlo y me di cuenta entonces por qué nadie quería sentarse allí. En el espacio de la ventana estaba un hombre con aspecto marginal y una marca  que los demás percibían de un solo golpe de vista. Lo miré de reojo, al rato cerró la ventana del asiento de adelante con un movimiento brusco y mascullando algo en tono agresivo. El hombre, un blanco mestizo de unos cuarenta años, calculo, expresaba en su rostro desprecio hacia los otros, un resentimiento que surgía de algún abismo de su mente.
Me dio la sensación de que el hombre debió salir o venía huyendo de alguna cárcel, me pidió para el pasaje luego no tenía un centavo en el bolsillo.

Detrás de esta anécdota existe una realidad espantosa que empuja a una parte de la población humana a  subsistir en las más abyectas condiciones de vida..
Las cárceles donde se mezclan: asesinos psicópatas con ladrones de menor cuantía, violadores, proxenetas, carteristas,  ladrones de bancos, estafadores públicos, políticos ambiciosos en desgracia y enloquecidos por el poder y la plata, narcotraficantes dispuestos a los peores crímenes también por dinero. Una vez adentro puede suceder cualquier cosa.

Las cárceles como se repite sin tener mucha conciencia de lo que se dice, son escuelas del crimen donde los pequeños delincuentes se gradúan de asesinos, y salen con ese sello marcado en la frente, por eso cuando salen o alguna de las veces que salen, vuelven a entrar en una suerte de juego en el que delinquir es una forma de vida porque muchas veces tienen trato con los mismos vigilantes, quienes los sueltan y luego los atrapan,  es vox populi, como dicen en ese latinazo, sin embargo la cosa continúa y se tolera. 
Las cárceles son esos infiernos de cemento donde se encierra a los pequeños y grandes infractores.  Pero parece que todos llevamos el monstruo adentro, que todos tenemos latente al santo o al asesino, dependiendo del grado de conciencia que hayamos desarrollado en nuestro espacio de vida.

Hay tantos enfermos mentales encerrados en las cárceles, cuando deberían estar en hospitales, atendidos con terapias psiquiátricas de acuerdo a la gravedad del caso. Una sociedad equilibrada, tendría como prioridad la cura de esas personas.  Lo absurdo y trágico a la vez es que cuando las estafas y robos provienen de los grandes poderes pueden ser considerados gajes del oficio, y los asesinatos y crímenes masivos en las guerras son vistos como normales por la perversión ciega de las leyes, siendo una muestra de la insanía y el desequilibrio en las que están sumidas nuestras sociedades globalizadas.

Transformar este caos que parece no tener salida, requiere un tratamiento basado en acciones positivas en lugar de medidas represivas. Los políticos se hacen la propaganda, pidiendo a gritos en sus discursos, más plata, más armas para la represión policial, como medios para combatir la delincuencia callejera cada vez mayor, pero no van a las causas, ni son capaces de analizar a fondo el problema para dar con el origen del fenómeno de la violencia y encontrar la fórmula real para revertir la situación. La inteligencia humana puede  encontrar la solución al reflexionar con honradez y ética, sin mirar de soslayo intereses mezquinos y conveniencias monetarias.

La educación en la infancia es el primer peldaño para la convivencia humana solidaria, educación basada en el respeto al aspecto emocional del niño, al desarrollo de su creatividad, razonamiento y sensibilidad. Pero para esto necesitan reeducarse los padres, los maestros, los medios de comunicación, reeducarse los políticos, las instituciones encargadas de la represión policial y militar, reeducarse quienes imparten las leyes civiles y penales, y con ellos la formación ética y científica de los organismos encargados de mantener la salud mental y física de la población. 
En los noticieros cotidianos se pone  en primer plano todo lo negativo, pocas veces se prioriza las buenas noticias. Será que dan raiting los crímenes callejeros, las matanzas entre delincuentes, los escándalos políticos, las perversiones sexuales, las guerras y amenazas de guerras de gobernantes dementes?  Y qué significa el raiting para los medios de comunicación sino más audiencia por parte de la población y por lo tanto más dinero que proviene de la propaganda comercial. Somos cautivos de un escenario social negativo que sirve para reproducir conductas destructivas en la población.

Esos mismos medios podrían servir para oponerse a la violencia, llamando a la población a marchas multitudinarias por la paz y la vida frente a las guerras y el crimen, movilizarse por la defensa de la naturaleza,  despertar a la gente con documentales, debates y programas para concienciar sobre el peligro de las drogas, privilegiar el arte y las ciencias como vías para evolucionar hacia el conocimiento, la sensibilidad, y la riqueza espiritual.