El PASILLO ECUATORIANO Y UN POEMA DE JORGE ENRIQUE ADOUM
El video corresponde a una filmación de la ciudad de Quito, realizada probablemente en 1949 como está marcado en youtube o a principios de la década de los cincuenta, no hay datos precisos.
PASILLO
Tal vez eras lo único que no debí
nombrar en mi destierro, el solo
río donde no puedo entrar dos veces,
la prohibida paz, la esmeralda quemante.
Tal vez eras lo único que no debí
buscar y rehuir a golpes, como en la red
el pez tu orilla fortificada, su cinturón
de niebla te rodea y aísla y me niega y aparta.
Tal vez eras lo único que mordía
mi corazón, tu boca me recordó a deshora
la flor enterrada tantas veces. Por qué
debías rehacer su pétalo quebrado.
Por qué me diste lo que no podías
y el hueco de tu voz que me persigue.
Tal vez porque eras lo único que quise, ay
desolada retrasada, ay estrella mal llegada
a condecorar mi obligatoria oscuridad.
Jorge Enrique Adoum
sábado, 5 de noviembre de 2011
viernes, 21 de octubre de 2011
LES FLEURS DU MAL - CHARLES BAUDELAIRE
LXXIX - OBSESSION
Grands bois, vous m'effrayez comme des cathédrales;
Vous hurlez comme l'orgue; et dans nos coeurs maudits,
Chambres d'éternel deuil oû vibrent de vieux râles,
Répondent les échos de vos De profundis.
Je te hais, Océan! tes bonds et tes tumultes,
Mon esprit les retrouve en lui; ce rire amer
De l'homme vaincu, plein de sanglots et d'insultes,
Je l'entends dans le rire énorme de la mer.
Comme tu me plairais, ô nuit! sans ces étoiles
Dont la lumiêre parle un langage connu!
Car je cherche le vide, et le noir, et le nu!
Mais les ténebres sont elles-mèmes des toiles
Où vivent, jaillissant de mon oeil par milliers,
Des êtres disparus aux regards familiers.
LES FLEURS DU MAL
Spleen et idéal
CHARLES BAUDELAIRE
(traducción al Español)
LXXIX - OBSESIÓN
Grandes bosques, me espantais como las catedrales;
Aulláis como el órgano; y en nuestros corazones malditos,
Habitaciones en eterno duelo donde vibran antiguos estertores,
Responden a los ecos de vuestros Deprofundis
Te odio, ¡Océano! Tus saltos y tumultos,
Mi espíritu encuentra en él; ese reir amargo
Del hombre vencido, repleto de sollozos y de insultos
Yo lo escucho en la risa enorme del mar.
Cómo me complacerías ¡Oh noche! sin tus estrellas
Cuya luz habla en una lengua conocida!
Pues yo busco el vacío, y la oscuridad, y el desnudo
Pero las tinieblas son los mismos lienzos
Donde viven y brotan de mis ojos por millares
Seres desvanecidos de las miradas familiares.
domingo, 11 de septiembre de 2011
SOBRE LAS LIBERTADES
Es un tema que tiene vigencia de modo permanente y en todos los espacios de la vida.
La demanda millonaria del gobierno del Ecuador al diario El Universo, pone en primer plano el uso y abuso de la libertad de expresión en gobernantes y gobernados. Como dice el dicho popular, “quien siembra vientos cosecha tempestades”. Si alguien en su discurso oral o escrito no duda en insultar, denostar y humillar a los otros, no va a tardar en recibir una respuesta en el mismo o peor tono.
La forma de ejercer política en la mayoría de países del mundo, tiene mecanismos sucios y recurre tantas veces a rebuscar los errores, metiéndose hasta debajo de la cama, a menudo tergiversándolos en forma hipócrita, para sacar a relucir las intimidades o para destruir a una persona, sea que esté en la mira política o no. De ninguna manera me estoy refiriendo a los delitos flagrantes contra la sociedad como el fraude y los crímenes de estado, y la forma de adquirir dinero fácil mediante mecanismos que el sistema permite, la violencia disfrazada de legalidad, o los actos criminales de arranche, sicariato y estafa callejera.
Si alguien tiene las metas sociales claras no necesita de los ataques personales, el papel del gobernante es defender los objetivos sociales y anteponerlos a sus intereses personales; las agresiones personales sobre todo hechas públicamente, vengan de donde vengan, traen consecuencias, porque son agresiones difundidas por todos los medios que se alimentan del chisme y del amarillismo, y cada individuo tiene derecho a defenderse, sobre todo si los ataques verbales son injustificados y si lo que se dice sobre determinada persona es una calumnia lanzada a los cuatro vientos. La calumnia o la agresión verbal no se encuadran en la libertad de expresión. Este principio no tiene un valor en dinero, es un valor ético y hay que liderar la Etica para que el mundo decadente de nuestro tiempo cambie, de otro modo seguiremos reproduciendo los males que nos aquejan en el presente.
El momento que está viviendo nuestro mundo globalizado, según los medios de comunicación, nos permite conocer, tal vez parcialmente, pero también leer entre líneas, sobre el estado de salud de la sociedad mundial. La crisis actual visibiliza el gran deterioro y la fragilidad del sistema social y financiero. ¿Qué países sobrevivirán a tal situación? No hay manera de tomar previsiones frente a tal calamidad, al menos, no con el estilo de medidas que se han tomado hasta aquí o hace décadas, como es el caso de la primera y segunda grandes guerras mundiales y como todas las guerras, conflagraciones que han generado el gran negocio de las armas, y han evitado el colapso de la economía estadounidense, negocio que le ha permitido levantarse como la mayor potencia y ejercer el control mundial hasta nuestros tiempos. Pero en la actualidad, el armamentismo no es sólo el único negocio de unos cuantos países y un negocio que puede aniquilar la vida en la tierra, pero que posiblemente llena los bolsillos de unas cuantas corporaciones, o como se llamen; hay tantas formas muy discutibles para enriquecerse en nuestro tiempo: el petróleo, la droga, el alcohol, la prostitución, la sobreoferta alimentaria, esta última para comerciar entre un sector de la población capacitado para comprar, mientras la mayor cantidad de seres humanos está sufriendo hambruna y los efectos de la contaminación del planeta.
El absurdo hecho realidad. En los países considerados desarrollados se enferman por obesidad, en los países pobres, no se alcanza a cubrir el mínimo de necesidades elementales de comida para los seres humanos que en este instante están muriendo por desnutrición. Mientras tanto, el papa romano declara que intenta con rezos, detener la muerte por hambre de los pobladores somalíes, a pesar de que los principios cristianos, sobre los cuales aparentemente se sustenta el catolicismo y las sectas en boga, deberían llevarlo a utilizar los tesoros del Vaticano para salvar a esa humanidad sufriente. Cuántas instituciones parásitas ejercen control sobre nuestro mundo, es algo inconcebible, y expresa la incoherencia de nuestras estructuras sociales.
Los acontecimientos que revelan descomposición e injusticia social se suceden aceleradamente, poniendo en evidencia los errores, el fracaso de las formas de gobierno en vigencia, que siguen funcionando con los mismos esquemas erráticos de desarrollo, producto de una mentalidad humana calcificada o fosilizada, que no admite salirse de los caminos habituales ni practica la verdadera democracia desde las bases sociales, que a pesar de la alienación en la que están sumidas, a través de la reflexión lúcida sobre la realidad, éstas podrían dar las pautas para la creación de futuras comunidades más humanas y justas.
Y. Z.
La demanda millonaria del gobierno del Ecuador al diario El Universo, pone en primer plano el uso y abuso de la libertad de expresión en gobernantes y gobernados. Como dice el dicho popular, “quien siembra vientos cosecha tempestades”. Si alguien en su discurso oral o escrito no duda en insultar, denostar y humillar a los otros, no va a tardar en recibir una respuesta en el mismo o peor tono.
La forma de ejercer política en la mayoría de países del mundo, tiene mecanismos sucios y recurre tantas veces a rebuscar los errores, metiéndose hasta debajo de la cama, a menudo tergiversándolos en forma hipócrita, para sacar a relucir las intimidades o para destruir a una persona, sea que esté en la mira política o no. De ninguna manera me estoy refiriendo a los delitos flagrantes contra la sociedad como el fraude y los crímenes de estado, y la forma de adquirir dinero fácil mediante mecanismos que el sistema permite, la violencia disfrazada de legalidad, o los actos criminales de arranche, sicariato y estafa callejera.
Si alguien tiene las metas sociales claras no necesita de los ataques personales, el papel del gobernante es defender los objetivos sociales y anteponerlos a sus intereses personales; las agresiones personales sobre todo hechas públicamente, vengan de donde vengan, traen consecuencias, porque son agresiones difundidas por todos los medios que se alimentan del chisme y del amarillismo, y cada individuo tiene derecho a defenderse, sobre todo si los ataques verbales son injustificados y si lo que se dice sobre determinada persona es una calumnia lanzada a los cuatro vientos. La calumnia o la agresión verbal no se encuadran en la libertad de expresión. Este principio no tiene un valor en dinero, es un valor ético y hay que liderar la Etica para que el mundo decadente de nuestro tiempo cambie, de otro modo seguiremos reproduciendo los males que nos aquejan en el presente.
El momento que está viviendo nuestro mundo globalizado, según los medios de comunicación, nos permite conocer, tal vez parcialmente, pero también leer entre líneas, sobre el estado de salud de la sociedad mundial. La crisis actual visibiliza el gran deterioro y la fragilidad del sistema social y financiero. ¿Qué países sobrevivirán a tal situación? No hay manera de tomar previsiones frente a tal calamidad, al menos, no con el estilo de medidas que se han tomado hasta aquí o hace décadas, como es el caso de la primera y segunda grandes guerras mundiales y como todas las guerras, conflagraciones que han generado el gran negocio de las armas, y han evitado el colapso de la economía estadounidense, negocio que le ha permitido levantarse como la mayor potencia y ejercer el control mundial hasta nuestros tiempos. Pero en la actualidad, el armamentismo no es sólo el único negocio de unos cuantos países y un negocio que puede aniquilar la vida en la tierra, pero que posiblemente llena los bolsillos de unas cuantas corporaciones, o como se llamen; hay tantas formas muy discutibles para enriquecerse en nuestro tiempo: el petróleo, la droga, el alcohol, la prostitución, la sobreoferta alimentaria, esta última para comerciar entre un sector de la población capacitado para comprar, mientras la mayor cantidad de seres humanos está sufriendo hambruna y los efectos de la contaminación del planeta.
El absurdo hecho realidad. En los países considerados desarrollados se enferman por obesidad, en los países pobres, no se alcanza a cubrir el mínimo de necesidades elementales de comida para los seres humanos que en este instante están muriendo por desnutrición. Mientras tanto, el papa romano declara que intenta con rezos, detener la muerte por hambre de los pobladores somalíes, a pesar de que los principios cristianos, sobre los cuales aparentemente se sustenta el catolicismo y las sectas en boga, deberían llevarlo a utilizar los tesoros del Vaticano para salvar a esa humanidad sufriente. Cuántas instituciones parásitas ejercen control sobre nuestro mundo, es algo inconcebible, y expresa la incoherencia de nuestras estructuras sociales.
Los acontecimientos que revelan descomposición e injusticia social se suceden aceleradamente, poniendo en evidencia los errores, el fracaso de las formas de gobierno en vigencia, que siguen funcionando con los mismos esquemas erráticos de desarrollo, producto de una mentalidad humana calcificada o fosilizada, que no admite salirse de los caminos habituales ni practica la verdadera democracia desde las bases sociales, que a pesar de la alienación en la que están sumidas, a través de la reflexión lúcida sobre la realidad, éstas podrían dar las pautas para la creación de futuras comunidades más humanas y justas.
Y. Z.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Marx en el Soho (completa).MP4
Marx en el Soho: es un monólogo teatral que vale la pena ver y escuchar. Tomado de Youtube.
martes, 5 de julio de 2011
POESÍA Y NARRATIVA ECUATORIANA
LUIS CORRAL CORDERO
A partir de esta entrada voy a publicar algunos textos de escritores ecuatorianos, tanto en poesía como en el género cuento.
Voy a reiniciar este paseo por la literatura ecuatoriana con los textos poéticos de Luis Corral Cordero nacido en Cuenca: profesor universitario, miembro de las asambleas territoriales de Quito, coordinador de los cursos abiertos de Filosofía y Estética de la Flacso. Su escritura ha permanecido inédita desde los tiempos de los Tzánzicos, grupo de escritores rebeldes surgidos en los años sesenta. Participó en la organización del grupo y en la creación de la revista Pucuna y La bufanda del sol, aunque sus textos literarios han permanecido en la sombra en todos estos años. Amigo de Bolívar Echeverría, mantuvo con éste una larga comunicación, y a la muerte del eminente filósofo y cientista social, organizó una serie de charlas y discusiones en torno a la vasta obra de Echeverría. La experiencia vital de Luis Corral, el recuerdo de su estadía en Europa, en una década importante por sucesos como los del mayo 68 en París, las lecturas de Sartre y de tantos otros escritores, deben haber dejado tantas huellas en su memoria. Estos poemas suyos más un texto en prosa, que publico ahora en el blog, han encontrado este canal de comunicación para compartir con los lectores aquellos espacios únicos, expresados en la voz poética de su autor.
............................................................Voy a reiniciar este paseo por la literatura ecuatoriana con los textos poéticos de Luis Corral Cordero nacido en Cuenca: profesor universitario, miembro de las asambleas territoriales de Quito, coordinador de los cursos abiertos de Filosofía y Estética de la Flacso. Su escritura ha permanecido inédita desde los tiempos de los Tzánzicos, grupo de escritores rebeldes surgidos en los años sesenta. Participó en la organización del grupo y en la creación de la revista Pucuna y La bufanda del sol, aunque sus textos literarios han permanecido en la sombra en todos estos años. Amigo de Bolívar Echeverría, mantuvo con éste una larga comunicación, y a la muerte del eminente filósofo y cientista social, organizó una serie de charlas y discusiones en torno a la vasta obra de Echeverría. La experiencia vital de Luis Corral, el recuerdo de su estadía en Europa, en una década importante por sucesos como los del mayo 68 en París, las lecturas de Sartre y de tantos otros escritores, deben haber dejado tantas huellas en su memoria. Estos poemas suyos más un texto en prosa, que publico ahora en el blog, han encontrado este canal de comunicación para compartir con los lectores aquellos espacios únicos, expresados en la voz poética de su autor.
Monólogo para Laura
Por qué soy libre me pregunto cuando abro los ojos y veo la Florida, yo que vengo del alto páramo transida de sueños que como el aire tibio de la mañana transparente, todo aparecer permite: la rosa delicada y el áspero cuerno del precipicio. ¿No es suficiente entonces con soñar, prolongar la noche en el día? ¿No es suficiente, entonces, simular la levedad de las mariposas y su desprevenido vuelo? ¿No está acaso la belleza como el agua, distendida, disponible? ¿Y qué importa que de repente la paloma aparezca degollada y sea su gorjeo un chorro de sangre o que en un instante se transforme el juego de rayuela en una banda de nonos? Los sueños nos asustan, es verdad, pero es el alivio, al despertar, una manada de corderos.
Cuándo abro los ojos y veo la Florida no se qué hacer. ¿Seguir? ¿Quedarme?, oír lo que dice la gente, mirar el andar, las figuras, observar los gestos, detenerme en algún rostro, conversar con alguien, entrar en un café.
De pronto veo pasar a alguien. De prisa, de prisa, le digo a mi madre, le he visto, le he visto, es Dionisio, va por allá. ¿Quién? Dionisio nuestro albañil, el que hizo la casa. ¡Estás loca!, ¡imposible! ¿En Argentina? ¿Dionisio? Si, madre, aún se le ve, mira como se bambolea. ¡Ven!, ¡corre! ¡Dionisio!, grito, ¡Dionisio! pero no me oye y se pierde. El hizo nuestra casa de ladrillo y madera, era bueno aunque desde que se derrengó en una quebrada, hacía las paredes ligeramente torcidas, mi abuela nunca fue a visitarnos pues decía, entre broma y serio, que cualquier rato se nos vendría encima.
Mi país ¡Ay! se va quedando sin albañiles, plomeros, mecánicos, talabarteros, tejedores, alfareros, forjadores, carpinteros, panaderos, agricultores, primero salieron los hombres, luego las mujeres, más de dos millones de personas han emigrado en los últimos cuatro lustros a España, Italia, Estados Unidos. Mi país se va quedando solo, macerándose con nostalgia y odio, los canallas de siempre le pusieron en venta.
Pero, ¿Venir a la Argentina un albañil cojo? ¿Habré visto visiones? Entramos a tomar un café y allí estaba el mismísimo Dionisio, con sus ojos chiquitos, no lo podíamos creer. Luego de la conmoción, ya serenos todos, nos contó consternado que un buen día salió del Ecuador, como tantos emigrantes, y caminó recto, recto, en dirección a España y ahora, sin saber cómo ni cuándo, estaba en Buenos Aires. Mi madre me miró como quien descubre un crimen y preguntó en voz alta, ¿De qué pierna cojea Dionisio? ¡De la derecha, Sra. Lourdes!
Pero, preguntaba hace un momento, a pesar de que vamos andando todos según nuestra cojera, ¿porqué soy libre cuando abro los ojos y veo la Florida? y dije que al abrirlos no se qué hacer, hay tantas cosas, tantos caminos. ¿Por cuál seguir? He allí el problema, he allí la libertad.
Buenos Aires me es ajeno y debo hacerlo mío; es absoluto y grande, son otras las distancias y otros los encuentros, ¿debo, incluso, apropiarme de esta oscuridad extraña tan distinta de mi anterior oscuridad sosegada? Al dormirme, acurrucada, sueño en otra, borgiana oscuridad, en la que me encuentro nada menos que con el Aleph; al despertar, entonces, al despertar, me siento sacudida por el triunfo, por la danza. Me meteré Buenos Aires en el bolsillo, Che, digo, sonriente, y salgo a la Escuela de Artes. Más, ¡OH Libertad! ¡OH Visión!, a poco de caminar por Charcas me percato de mi inexistencia, nadie me ve, camino en el aire caliente y me apresuro por encontrar la vieja casa del deslío. La ilusión altiva me sostiene, me protege del extravío; de su cornucopia me proveo y nada me falta, ni el agua ni la pértiga, ni el adecuado tono ni el ademán preciso. De pronto me detengo en una esquina, ¿Será por aquí? ¿Será por allá? Y otra pregunta llega, imprevista, como una almendra amarga ¿Podré hacer de mi cuerpo una cinta, un acordeón, una caja de sorpresas, un suave imán?
Cerca ya del lugar al que voy aparece un viejo arlequín y me confronta humillando su cabeza hasta los pies.
-Piba ¿A dónde vas?
-Voy al Instituto de Arte
-¿Cómo así?
-Amo el teatro y la danza y voy a las pruebas
-¡No pasarás!
-¿Qué sabes tú odioso Arlequín?
-¿No me ves?
-¡Sí!, te veo y !Qué!
-Estoy en la calle desde 1980. No pasé las pruebas
-¿Son muy difíciles?
-¡Imposibles!
-Entonces ¿nadie pasa?
-¡Nadie!
-¡Eres un farsante!
-(disculpándose) El mundo es un farsa
-¿Y es farsante también el que lo interpreta?
-El polvo no se distingue de la polvareda
-¡Teólogo!, No te apresures a la tumba
-Estamos tumbados desde siempre
-No eres más que un tumbavinos
-Solo desde el amanecer y desde el anochecer. No hay para más.
Y dando un salto desapareció entre los transeúntes.
Una niña que excedía el grosor corriente de su clase, se atraviesa y me mira.
-Soy Petunia y voy al Instituto de Artes
-Yo también, sabes
-¡Brutal! ¿Pasaremos las pruebas?
-Un bufón me dijo que nadie pasa
-Tiemblo
-¿Qué te atrae del arte?
-Bueno, veras… ¡No!, ¡No!, no lo pienses, no quiero ser bulímica
-¡Qué!, grito, ¿Qué dices? ¿Te escuche bien?
-Los artistas no comen, ¿Sabías?
Chao, chao, me dijo, sacudiendo la mano y cruzó la calle.
Qué mundo de locos, pensé y apresuré mi paso. A las puertas ya del edificio se interpuso en mi camino un hombre viejo, pequeño, de overol, invitándome a descansar en una banca del vestíbulo, quería que le oyera. Le oí muy atenta y lo recuerdo: Toda la vida he visto a las ilusiones entrar acá, con pies ligeros, en algarabía, como si entraran a un lugar encantando. Se podría decir: casi volando por sobre la realidad. ¿Sobre la realidad? ¿Qué es la realidad? La realidad es la materia de la que está hecho el mundo: el demonio y la carne, decía mi abuelo. Debo confesar que cuando dijo esto sentí un gran alivio pues soy macrobiótica. Entiendo lo de la carne, sobre todo aquí en la Argentina, pero dime, le inquirí ¿Qué es el demonio? El demonio querida amiga, es el impulso al mal, la nostalgia, la histeria, el vértigo y el vómito, el mal de ojo, el mal de orina, los cálculos, el mal de San Antón, el mal de rabia, la codicia, el mal comer, el insomnio, el desprecio y la exclusión, la tortura, la opresión, comportarse mal, el hacer todo mal, el culto al oro que todo lo compra, en fin, tardaría el resto de mis días enumerándote las formas del mal. Pero hay uno, el peor de todos, le dije, el mal de la tierra. Ya te lo dije, me replicó, es la nostalgia, el tango. ¿De dónde vienes? Le pregunté. Mis tatarabuelos eran bachiches[4]…¡Ah¡ ¡No¡ le dije ¡No! no es esa nostalgia a la que me refiero, es que la tierra se está quemando, desertificando, la tierra entera, nuestro planeta azul y misterioso. Mi ilusión, le dije con denuedo, no huye del mundo pues, a más del demonio y la carne, estamos tu, yo, aquel, mi madre, mis hermanos, mis amigos, mis futuros amigos, se eleva, ¡si! se eleva, no por sobre los sentidos y la imaginación, pues sería igual a dejar el cuerpo abandonado, sino por el contrario, desde él y por él, desde todos los cuerpos y por todos los cuerpos, hacia el lugar desde el que se mira, en la altura, el cuerpo.
4) italianos
Por qué soy libre me pregunto cuando abro los ojos y veo la Florida, yo que vengo del alto páramo transida de sueños que como el aire tibio de la mañana transparente, todo aparecer permite: la rosa delicada y el áspero cuerno del precipicio. ¿No es suficiente entonces con soñar, prolongar la noche en el día? ¿No es suficiente, entonces, simular la levedad de las mariposas y su desprevenido vuelo? ¿No está acaso la belleza como el agua, distendida, disponible? ¿Y qué importa que de repente la paloma aparezca degollada y sea su gorjeo un chorro de sangre o que en un instante se transforme el juego de rayuela en una banda de nonos? Los sueños nos asustan, es verdad, pero es el alivio, al despertar, una manada de corderos.
Cuándo abro los ojos y veo la Florida no se qué hacer. ¿Seguir? ¿Quedarme?, oír lo que dice la gente, mirar el andar, las figuras, observar los gestos, detenerme en algún rostro, conversar con alguien, entrar en un café.
De pronto veo pasar a alguien. De prisa, de prisa, le digo a mi madre, le he visto, le he visto, es Dionisio, va por allá. ¿Quién? Dionisio nuestro albañil, el que hizo la casa. ¡Estás loca!, ¡imposible! ¿En Argentina? ¿Dionisio? Si, madre, aún se le ve, mira como se bambolea. ¡Ven!, ¡corre! ¡Dionisio!, grito, ¡Dionisio! pero no me oye y se pierde. El hizo nuestra casa de ladrillo y madera, era bueno aunque desde que se derrengó en una quebrada, hacía las paredes ligeramente torcidas, mi abuela nunca fue a visitarnos pues decía, entre broma y serio, que cualquier rato se nos vendría encima.
Mi país ¡Ay! se va quedando sin albañiles, plomeros, mecánicos, talabarteros, tejedores, alfareros, forjadores, carpinteros, panaderos, agricultores, primero salieron los hombres, luego las mujeres, más de dos millones de personas han emigrado en los últimos cuatro lustros a España, Italia, Estados Unidos. Mi país se va quedando solo, macerándose con nostalgia y odio, los canallas de siempre le pusieron en venta.
Pero, ¿Venir a la Argentina un albañil cojo? ¿Habré visto visiones? Entramos a tomar un café y allí estaba el mismísimo Dionisio, con sus ojos chiquitos, no lo podíamos creer. Luego de la conmoción, ya serenos todos, nos contó consternado que un buen día salió del Ecuador, como tantos emigrantes, y caminó recto, recto, en dirección a España y ahora, sin saber cómo ni cuándo, estaba en Buenos Aires. Mi madre me miró como quien descubre un crimen y preguntó en voz alta, ¿De qué pierna cojea Dionisio? ¡De la derecha, Sra. Lourdes!
Pero, preguntaba hace un momento, a pesar de que vamos andando todos según nuestra cojera, ¿porqué soy libre cuando abro los ojos y veo la Florida? y dije que al abrirlos no se qué hacer, hay tantas cosas, tantos caminos. ¿Por cuál seguir? He allí el problema, he allí la libertad.
Buenos Aires me es ajeno y debo hacerlo mío; es absoluto y grande, son otras las distancias y otros los encuentros, ¿debo, incluso, apropiarme de esta oscuridad extraña tan distinta de mi anterior oscuridad sosegada? Al dormirme, acurrucada, sueño en otra, borgiana oscuridad, en la que me encuentro nada menos que con el Aleph; al despertar, entonces, al despertar, me siento sacudida por el triunfo, por la danza. Me meteré Buenos Aires en el bolsillo, Che, digo, sonriente, y salgo a la Escuela de Artes. Más, ¡OH Libertad! ¡OH Visión!, a poco de caminar por Charcas me percato de mi inexistencia, nadie me ve, camino en el aire caliente y me apresuro por encontrar la vieja casa del deslío. La ilusión altiva me sostiene, me protege del extravío; de su cornucopia me proveo y nada me falta, ni el agua ni la pértiga, ni el adecuado tono ni el ademán preciso. De pronto me detengo en una esquina, ¿Será por aquí? ¿Será por allá? Y otra pregunta llega, imprevista, como una almendra amarga ¿Podré hacer de mi cuerpo una cinta, un acordeón, una caja de sorpresas, un suave imán?
Cerca ya del lugar al que voy aparece un viejo arlequín y me confronta humillando su cabeza hasta los pies.
-Piba ¿A dónde vas?
-Voy al Instituto de Arte
-¿Cómo así?
-Amo el teatro y la danza y voy a las pruebas
-¡No pasarás!
-¿Qué sabes tú odioso Arlequín?
-¿No me ves?
-¡Sí!, te veo y !Qué!
-Estoy en la calle desde 1980. No pasé las pruebas
-¿Son muy difíciles?
-¡Imposibles!
-Entonces ¿nadie pasa?
-¡Nadie!
-¡Eres un farsante!
-(disculpándose) El mundo es un farsa
-¿Y es farsante también el que lo interpreta?
-El polvo no se distingue de la polvareda
-¡Teólogo!, No te apresures a la tumba
-Estamos tumbados desde siempre
-No eres más que un tumbavinos
-Solo desde el amanecer y desde el anochecer. No hay para más.
Y dando un salto desapareció entre los transeúntes.
Una niña que excedía el grosor corriente de su clase, se atraviesa y me mira.
-Soy Petunia y voy al Instituto de Artes
-Yo también, sabes
-¡Brutal! ¿Pasaremos las pruebas?
-Un bufón me dijo que nadie pasa
-Tiemblo
-¿Qué te atrae del arte?
-Bueno, veras… ¡No!, ¡No!, no lo pienses, no quiero ser bulímica
-¡Qué!, grito, ¿Qué dices? ¿Te escuche bien?
-Los artistas no comen, ¿Sabías?
Chao, chao, me dijo, sacudiendo la mano y cruzó la calle.
Qué mundo de locos, pensé y apresuré mi paso. A las puertas ya del edificio se interpuso en mi camino un hombre viejo, pequeño, de overol, invitándome a descansar en una banca del vestíbulo, quería que le oyera. Le oí muy atenta y lo recuerdo: Toda la vida he visto a las ilusiones entrar acá, con pies ligeros, en algarabía, como si entraran a un lugar encantando. Se podría decir: casi volando por sobre la realidad. ¿Sobre la realidad? ¿Qué es la realidad? La realidad es la materia de la que está hecho el mundo: el demonio y la carne, decía mi abuelo. Debo confesar que cuando dijo esto sentí un gran alivio pues soy macrobiótica. Entiendo lo de la carne, sobre todo aquí en la Argentina, pero dime, le inquirí ¿Qué es el demonio? El demonio querida amiga, es el impulso al mal, la nostalgia, la histeria, el vértigo y el vómito, el mal de ojo, el mal de orina, los cálculos, el mal de San Antón, el mal de rabia, la codicia, el mal comer, el insomnio, el desprecio y la exclusión, la tortura, la opresión, comportarse mal, el hacer todo mal, el culto al oro que todo lo compra, en fin, tardaría el resto de mis días enumerándote las formas del mal. Pero hay uno, el peor de todos, le dije, el mal de la tierra. Ya te lo dije, me replicó, es la nostalgia, el tango. ¿De dónde vienes? Le pregunté. Mis tatarabuelos eran bachiches[4]…¡Ah¡ ¡No¡ le dije ¡No! no es esa nostalgia a la que me refiero, es que la tierra se está quemando, desertificando, la tierra entera, nuestro planeta azul y misterioso. Mi ilusión, le dije con denuedo, no huye del mundo pues, a más del demonio y la carne, estamos tu, yo, aquel, mi madre, mis hermanos, mis amigos, mis futuros amigos, se eleva, ¡si! se eleva, no por sobre los sentidos y la imaginación, pues sería igual a dejar el cuerpo abandonado, sino por el contrario, desde él y por él, desde todos los cuerpos y por todos los cuerpos, hacia el lugar desde el que se mira, en la altura, el cuerpo.
4) italianos
POEMAS
PRESENCIA
Te vi subida al árbol
en trance de jugar o provocar
Risa y Talle juntos
como una rama viva
Era el tiempo de las doradas hebras
Del botón aún cerrado,
Del aire suspirado,
De la ilusión y el almíbar
Tus pies tocaron el tambor del suelo
del verdor subieron los estambres,
en la palma el fuego hizo su nido
y salió de ella la paloma en vuelo
Suspendido en el cielo de la breva
el deseo eligió para sentirte
Ser, como nube cambiante
Arquero, tiro y flecha
VERSOS DE LA TARDE
Debo escribir los versos de la tarde
que caen con el sol,
los versos grises ¿sin amor?
los versos que aman
el señuelo que la noche oculta
placer o muerte
y vuelan
Si pudiera sentir los despreciara
pues, ¿cómo podrían reemplazar
los versos vanos
la mirada de estrella de unos ojos?
Versos son, sin embargo,
versos míos que vienen
de mi alma y se contentan
con nombrar la belleza
luna perfecta en el oscuro cielo.
TZANTZICOS
Éramos cuatro y luego más
Bebíamos, es cierto, en la casa de Ulises.
Viajábamos atándonos al cuento de la Patria
Para no ser seducidos
Por las sirenas de la costumbre.
Viajábamos por el país que expuso
Icaza, al ojo que recién veía,
Con tinta roja, los ateridos ponchos
En el alto páramo
Y al gavilán sobrevolando
Peñascos y abismos cósmicos
Que al lamento y las lágrimas
Volvianles silencio,
Distancia inalcanzable, olvido.
Así aprendimos la historia,
También, leyéndole a Carrión,
[Atahualpa y el Santo del Patíbulo]
Al filo de la noche
Y nos revelamos contra el amo,
Que urdía en Quito, aún en los sesenta,
La tela sucia de la dominación,
La literatura nobiliaria, los sermones del domingo
Y los editoriales de la prensa
En medio de los cuales,
Como en un arroyo limpio, navegaban
Los barcos de papel de Raúl Andrade.
Éramos cuatro y luego más
En el Venecia tomábamos café
Y filosofábamos sobre el ser y la nada
Y el proyecto imposible de ser dioses
Que Sartre derivaba de sus premisas
Oponiéndose a Heidegger que argüía
El ser para la muerte
Ateo Sartre, Heidegger teólogo
De nuestros ejercicios, paralelas.
En un extremo Echeverria, Tinajero en el otro
Estrella y yo garabateando
Versos paradojales paradigmáticos,
Sobre la mesa parapléjica.
Y luego en los corrillos de la Facultad
Inexistente temblando del temblor
De la existencia Velasco se sumó y Murriagui
Se pasó también a la vereda
Por la que transitábamos, altivo, harto de los gladiolos
Éramos seis y luego más
Arias en bicicleta y Larrea mordiéndose,
Surrealista desde el huevo Raúl
Y comunista Rafael, dejándose rodar
Desde el monte utópico, de gana y de designio…
Y Simón, mi hermano, con Leandro y Ulises
Nos bautizaron con nombre de salvajes
Que en misión a la ciudad llevaron el curare
Y los dardos embebidos en él,
Y así envenenamos la costumbre
De la sumisión, de las genuflexiones.
Éramos diez y luego más
Antonio, Humberto
Pepe, Abdón, Euler,
Francisco, Agustín
Iván, Alejandro
¿De ellos, algo más?
Revisen su conducta, lean su obra.
Te vi subida al árbol
en trance de jugar o provocar
Risa y Talle juntos
como una rama viva
Era el tiempo de las doradas hebras
Del botón aún cerrado,
Del aire suspirado,
De la ilusión y el almíbar
Tus pies tocaron el tambor del suelo
del verdor subieron los estambres,
en la palma el fuego hizo su nido
y salió de ella la paloma en vuelo
Suspendido en el cielo de la breva
el deseo eligió para sentirte
Ser, como nube cambiante
Arquero, tiro y flecha
VERSOS DE LA TARDE
Debo escribir los versos de la tarde
que caen con el sol,
los versos grises ¿sin amor?
los versos que aman
el señuelo que la noche oculta
placer o muerte
y vuelan
Si pudiera sentir los despreciara
pues, ¿cómo podrían reemplazar
los versos vanos
la mirada de estrella de unos ojos?
Versos son, sin embargo,
versos míos que vienen
de mi alma y se contentan
con nombrar la belleza
luna perfecta en el oscuro cielo.
TZANTZICOS
Éramos cuatro y luego más
Bebíamos, es cierto, en la casa de Ulises.
Viajábamos atándonos al cuento de la Patria
Para no ser seducidos
Por las sirenas de la costumbre.
Viajábamos por el país que expuso
Icaza, al ojo que recién veía,
Con tinta roja, los ateridos ponchos
En el alto páramo
Y al gavilán sobrevolando
Peñascos y abismos cósmicos
Que al lamento y las lágrimas
Volvianles silencio,
Distancia inalcanzable, olvido.
Así aprendimos la historia,
También, leyéndole a Carrión,
[Atahualpa y el Santo del Patíbulo]
Al filo de la noche
Y nos revelamos contra el amo,
Que urdía en Quito, aún en los sesenta,
La tela sucia de la dominación,
La literatura nobiliaria, los sermones del domingo
Y los editoriales de la prensa
En medio de los cuales,
Como en un arroyo limpio, navegaban
Los barcos de papel de Raúl Andrade.
Éramos cuatro y luego más
En el Venecia tomábamos café
Y filosofábamos sobre el ser y la nada
Y el proyecto imposible de ser dioses
Que Sartre derivaba de sus premisas
Oponiéndose a Heidegger que argüía
El ser para la muerte
Ateo Sartre, Heidegger teólogo
De nuestros ejercicios, paralelas.
En un extremo Echeverria, Tinajero en el otro
Estrella y yo garabateando
Versos paradojales paradigmáticos,
Sobre la mesa parapléjica.
Y luego en los corrillos de la Facultad
Inexistente temblando del temblor
De la existencia Velasco se sumó y Murriagui
Se pasó también a la vereda
Por la que transitábamos, altivo, harto de los gladiolos
Éramos seis y luego más
Arias en bicicleta y Larrea mordiéndose,
Surrealista desde el huevo Raúl
Y comunista Rafael, dejándose rodar
Desde el monte utópico, de gana y de designio…
Y Simón, mi hermano, con Leandro y Ulises
Nos bautizaron con nombre de salvajes
Que en misión a la ciudad llevaron el curare
Y los dardos embebidos en él,
Y así envenenamos la costumbre
De la sumisión, de las genuflexiones.
Éramos diez y luego más
Antonio, Humberto
Pepe, Abdón, Euler,
Francisco, Agustín
Iván, Alejandro
¿De ellos, algo más?
Revisen su conducta, lean su obra.
LUIS CORRAL CORDERO
sábado, 11 de junio de 2011
DE LA FELICIDAD SOCIAL
DEMOCRACIA, COMUNICACIÓN Y POTENCIAS CREATIVAS
Todo lo bueno que se pueda rescatar de la vida social tiene que ver con las acciones creativas. Si descubrimos que podemos poner en juego nuestras capacidades inventivas, sea en el aspecto lúdico, en el plano de los conocimientos, en lo laboral, en las metas éticas y estéticas, lo creativo abre las puertas a un nivel más feliz de nuestra existencia, y es el momento en el cual la vida encuentra un sentido verdadero..
Los aspectos negativos, en cambio, se relacionan siempre con el autoritarismo, el maltrato y las imposiciones, y se manifiesta en forma de sometimiento de los otros, aunque aparentemente sean puestos ante los ojos públicos, como de beneficio para todos. Generalmente los mandatos en nuestras formas de gobernar, se originan en las ideas y complacencia de una persona o de una élite.
La Democracia (gobierno del pueblo) pensada originalmente por la cultura griega; concepto deformado a lo largo del tiempo, distorsión que derivó en abusos de poder como en el caso de las monarquías reinantes durante la Edad Media, cuya omnipotencia llegó a límites intolerables, al proclamarse representantes de dios en la tierra y ser dueños de vidas y haciendas. Principios autoritarios que se difundieron con la conquista y sometimiento de los pueblos en todos los continentes, de esta manera se arrogaron la potestad de apoderarse de territorios y arrasar con pueblos y culturas, como sucedió con el Nuevo mundo descubierto en América, punto de partida para ocasionar el mayor exterminio de seres humanos, tanto en el caso de los pueblos originarios, habitantes del continente americano, como de los pueblos africanos secuestrados de sus territorios para ser esclavizados.
Con la revolución francesa se soñó nuevamente en una democracia conquistada a sangre y fuego e inspiró las guerras independentistas en América, las mismas que lograron romper con el despotismo y la sumisión a los gobiernos absolutistas monárquicos del viejo continente, y establecieron sus nuevas repúblicas. Siglos más tarde, al resucitar las desviaciones republicanas y con ellas la explotación y la injusticia, sobrevino entonces la revolución socialista en Rusia, y nuevamente la esperanza y la rebeldía levantó a los pueblos para defender la justicia social en la búsqueda de una verdadera democracia.
Las revoluciones siempre han nacido de esa aspiración de soberanía y libertad humanas, basadas en la solidaridad y en la participación creativa de todos. Todavía no se ha llegado a cuajar aquel ideal que está siempre presente en el fondo de todo ser humano, que persiste y renace cada vez con un nuevo rostro esperanzador. En el pasado los personajes históricos, a quienes todavía se rinde homenaje de vez en cuando, como símbolos de valores humanos de sacrificio y entrega a las causas revolucionarias, han devenido actualmente en personajes para recordar en ceremonias, estatuas, retratos, banderas coloridas, aunque su pensamiento esencial haya sido olvidado.
Actualmente, los héroes son los famosos, los winner, los que poseen las habilidades para ser millonarios y por lo tanto admirados y glorificados por los medios masivos, aquellos valores en los que se creía en algún momento han perdido peso. Vivimos una época de materialismo grosero cuyo basamento es el dinero, todo tiene su precio: el trabajo diario, los servicios, la vivienda, hasta el amor, y de todo eso casi nadie puede escapar, porque la supervivencia reside en el dinero, impone la actual forma de vida, salvo que a alguien se le ocurra aislarse completamente, vivir de sembrar la tierra y rechazar el dinero totalmente u organizar una comunidad en ese sentido. Pero si alguien intentara hacer eso sería tachado de loco, y en algún momento tendría problemas con el estado, con los municipios, con los productores y comerciantes y de alguna manera siempre dependería del sistema que rige la sociedad actual. Difícilmente un ser humano que ha nacido en esta forma de vivir actual, podría sobrevivir sin electricidad, sin tecnología, sobre todo la nueva tecnología de comunicación que ha creado necesidades como las del Internet, el teléfono celular, etc. ¿Quién se atrevería a vivir sin esos artefactos?, imposible, sería retroceder a los años ochenta (ja, ja) donde todavía prácticamente no existían para el común de los mortales. Aunque la televisión sí había y era imprescindible para todos. Y si se retrocediera a los años cincuenta e inicios de los sesentas, cuando la televisión no estaba al alcance de nuestras sociedades pobres, pero sí el cine, y la verdad es que en esas épocas la gente compartía mucho más comunitariamente, en los barrios, en los pueblos. Actualmente casi no se da la comunicación persona a persona sino a través del Internet o del teléfono. Habría que poner atención y observar cuando hay un apagón general de la energía eléctrica, lo que sucede entre las personas. Éstas tienden a reunirse alrededor de una vela encendida para conversar, para establecer una comunicación humana, situación, que al retornar el fluido eléctrico, se hace casi imposible. También sabemos que la comunicación actual, persona a persona, sucede alrededor de una fiesta con comida, bebidas alcohólicas, o tal vez alrededor de una taza de café. Es decir, esos momentos mágicos de comunicación humana entre personas de carne y hueso se dan en un café o en un bar, y muchas veces en estados alterados de conciencia como en el caso del trago y de las drogas.
Se habla mucho de la libertad de comunicación. Pero en realidad tal libertad está bastante falseada y deformada. Existe una manipulación de los medios masivos de comunicación, sean de uno o de otro lado de las facciones políticas. Y utilizar los medios actuales para sostener un sistema injusto es una perversidad venga de donde venga. Sea de los gobernantes ególatras y omnipotentes quienes con su propaganda saturan y embrutecen, o de los medios cuyos objetivos son el negocio; y su falta de ética les mueve a utilizar la violencia y el sensacionalismo para obtener raiting, porque la formación ética y estética de la gente no les interesa. Su lema es: “a los chanchos no se les puede dar buena comida, hay que darles basura”. De ese modo exacerban los instintos más ruines yprimarios del ser humano.
La Democracia tiene que renacer con una presencia veraz. En los gobiernos unipersonales de este tiempo hay mucha vanidad, unos egos inflados que pueden utilizar cualquier cosa para defender sus privilegios, más que los de los pueblos que dicen defender.
Creo que con el tiempo y si los pueblos logran abrir los ojos a pesar de la gran alienación vigente, ya no habrá más gobiernos unipersonales sino representaciones, equipos que se originen realmente desde las bases sociales, desde los pequeños espacios comunitarios. Hay vientos que vienen desde todos los continentes, con la esperanza y el renacer de una nueva conciencia para recrear el verdadero sentido de solidaridad humana y democrática.
Yvonne Zúñiga Paredes
Todo lo bueno que se pueda rescatar de la vida social tiene que ver con las acciones creativas. Si descubrimos que podemos poner en juego nuestras capacidades inventivas, sea en el aspecto lúdico, en el plano de los conocimientos, en lo laboral, en las metas éticas y estéticas, lo creativo abre las puertas a un nivel más feliz de nuestra existencia, y es el momento en el cual la vida encuentra un sentido verdadero..
Los aspectos negativos, en cambio, se relacionan siempre con el autoritarismo, el maltrato y las imposiciones, y se manifiesta en forma de sometimiento de los otros, aunque aparentemente sean puestos ante los ojos públicos, como de beneficio para todos. Generalmente los mandatos en nuestras formas de gobernar, se originan en las ideas y complacencia de una persona o de una élite.
La Democracia (gobierno del pueblo) pensada originalmente por la cultura griega; concepto deformado a lo largo del tiempo, distorsión que derivó en abusos de poder como en el caso de las monarquías reinantes durante la Edad Media, cuya omnipotencia llegó a límites intolerables, al proclamarse representantes de dios en la tierra y ser dueños de vidas y haciendas. Principios autoritarios que se difundieron con la conquista y sometimiento de los pueblos en todos los continentes, de esta manera se arrogaron la potestad de apoderarse de territorios y arrasar con pueblos y culturas, como sucedió con el Nuevo mundo descubierto en América, punto de partida para ocasionar el mayor exterminio de seres humanos, tanto en el caso de los pueblos originarios, habitantes del continente americano, como de los pueblos africanos secuestrados de sus territorios para ser esclavizados.
Con la revolución francesa se soñó nuevamente en una democracia conquistada a sangre y fuego e inspiró las guerras independentistas en América, las mismas que lograron romper con el despotismo y la sumisión a los gobiernos absolutistas monárquicos del viejo continente, y establecieron sus nuevas repúblicas. Siglos más tarde, al resucitar las desviaciones republicanas y con ellas la explotación y la injusticia, sobrevino entonces la revolución socialista en Rusia, y nuevamente la esperanza y la rebeldía levantó a los pueblos para defender la justicia social en la búsqueda de una verdadera democracia.
Las revoluciones siempre han nacido de esa aspiración de soberanía y libertad humanas, basadas en la solidaridad y en la participación creativa de todos. Todavía no se ha llegado a cuajar aquel ideal que está siempre presente en el fondo de todo ser humano, que persiste y renace cada vez con un nuevo rostro esperanzador. En el pasado los personajes históricos, a quienes todavía se rinde homenaje de vez en cuando, como símbolos de valores humanos de sacrificio y entrega a las causas revolucionarias, han devenido actualmente en personajes para recordar en ceremonias, estatuas, retratos, banderas coloridas, aunque su pensamiento esencial haya sido olvidado.
Actualmente, los héroes son los famosos, los winner, los que poseen las habilidades para ser millonarios y por lo tanto admirados y glorificados por los medios masivos, aquellos valores en los que se creía en algún momento han perdido peso. Vivimos una época de materialismo grosero cuyo basamento es el dinero, todo tiene su precio: el trabajo diario, los servicios, la vivienda, hasta el amor, y de todo eso casi nadie puede escapar, porque la supervivencia reside en el dinero, impone la actual forma de vida, salvo que a alguien se le ocurra aislarse completamente, vivir de sembrar la tierra y rechazar el dinero totalmente u organizar una comunidad en ese sentido. Pero si alguien intentara hacer eso sería tachado de loco, y en algún momento tendría problemas con el estado, con los municipios, con los productores y comerciantes y de alguna manera siempre dependería del sistema que rige la sociedad actual. Difícilmente un ser humano que ha nacido en esta forma de vivir actual, podría sobrevivir sin electricidad, sin tecnología, sobre todo la nueva tecnología de comunicación que ha creado necesidades como las del Internet, el teléfono celular, etc. ¿Quién se atrevería a vivir sin esos artefactos?, imposible, sería retroceder a los años ochenta (ja, ja) donde todavía prácticamente no existían para el común de los mortales. Aunque la televisión sí había y era imprescindible para todos. Y si se retrocediera a los años cincuenta e inicios de los sesentas, cuando la televisión no estaba al alcance de nuestras sociedades pobres, pero sí el cine, y la verdad es que en esas épocas la gente compartía mucho más comunitariamente, en los barrios, en los pueblos. Actualmente casi no se da la comunicación persona a persona sino a través del Internet o del teléfono. Habría que poner atención y observar cuando hay un apagón general de la energía eléctrica, lo que sucede entre las personas. Éstas tienden a reunirse alrededor de una vela encendida para conversar, para establecer una comunicación humana, situación, que al retornar el fluido eléctrico, se hace casi imposible. También sabemos que la comunicación actual, persona a persona, sucede alrededor de una fiesta con comida, bebidas alcohólicas, o tal vez alrededor de una taza de café. Es decir, esos momentos mágicos de comunicación humana entre personas de carne y hueso se dan en un café o en un bar, y muchas veces en estados alterados de conciencia como en el caso del trago y de las drogas.
Se habla mucho de la libertad de comunicación. Pero en realidad tal libertad está bastante falseada y deformada. Existe una manipulación de los medios masivos de comunicación, sean de uno o de otro lado de las facciones políticas. Y utilizar los medios actuales para sostener un sistema injusto es una perversidad venga de donde venga. Sea de los gobernantes ególatras y omnipotentes quienes con su propaganda saturan y embrutecen, o de los medios cuyos objetivos son el negocio; y su falta de ética les mueve a utilizar la violencia y el sensacionalismo para obtener raiting, porque la formación ética y estética de la gente no les interesa. Su lema es: “a los chanchos no se les puede dar buena comida, hay que darles basura”. De ese modo exacerban los instintos más ruines yprimarios del ser humano.
La Democracia tiene que renacer con una presencia veraz. En los gobiernos unipersonales de este tiempo hay mucha vanidad, unos egos inflados que pueden utilizar cualquier cosa para defender sus privilegios, más que los de los pueblos que dicen defender.
Creo que con el tiempo y si los pueblos logran abrir los ojos a pesar de la gran alienación vigente, ya no habrá más gobiernos unipersonales sino representaciones, equipos que se originen realmente desde las bases sociales, desde los pequeños espacios comunitarios. Hay vientos que vienen desde todos los continentes, con la esperanza y el renacer de una nueva conciencia para recrear el verdadero sentido de solidaridad humana y democrática.
Yvonne Zúñiga Paredes
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